En nuestro Colegio Sagrado Corazón, el Miércoles de Ceniza nos invita a detenernos, mirar nuestro interior y reconocer que somos frágiles, pero profundamente amados por Dios. La ceniza que recibimos en nuestra frente es un signo de humildad, conversión y esperanza: nos recuerda que la vida es un regalo y que cada día es una nueva oportunidad para amar, perdonar y servir.
Este tiempo de Cuaresma nos llama a transformar el corazón, a practicar la misericordia y a fortalecer nuestra fe mediante la oración, el ayuno y la solidaridad con quienes más lo necesitan. Como comunidad educativa, caminamos juntos hacia la Pascua, renovando nuestro compromiso de vivir los valores del respeto, la compasión y la fraternidad.
“Conviértanse a mí de todo corazón, con ayuno, llanto y lamento.”
— Libro de Joel 2:12
Que este Miércoles de Ceniza sea para todos nosotros el inicio de un camino de renovación espiritual, guiados por el amor del Sagrado Corazón de Jesús.


